3 de febrero de 2019

(Febrero 2019)

Qué inicio de año tan espectacular -para los que vivimos en el hemisferio norte del planeta- con esa bella luna llena, eclipse total lunar y luna "de sangre" del día 20 de enero, verdad? Un espectáculo maravilloso y muy bello que Gaia (Madre Tierra) nos regaló 1) para contemplarlo y 2) para sentir las energías planetarias tan fuertes que nos acompañarán a lo largo del año.  

Para los estudiosos de los fenómenos astronómicos, ese evento marcó el inicio de un año al que se le podría nombrar como turbulento. Un 2019 que se espera lleno de retos, grandes desafíos, muchos cambios (más!) en todo sentido: en lo político, lo económico, los negocios y por supuesto, la consciencia colectiva.

Para el humano que se ha resistido a mirar más allá de lo que sus ojos ven y su mente le permite, habrá caos sin medida y hasta cierto miedo por todo lo que se aproxima.... o que ya está sucediendo. Pero para aquellos que nos hemos animado a vivir de manera diferente, como nuevo humano de la Nueva Tierra, no se trata más que de la continuación de nuestro trayecto hacia nuestra maestría, para que al fin recordemos -o tengamos completamente claro- quiénes somos, ejerzamos nuestro poder y nos decidamos a disfrutar de una vida plena. 

A vivir nuestra vida, no la de los demás. A disfrutar lo que en realidad nos gusta, hacer lo que nos apasiona y dejar de buscar culpables para aquellas situaciones adversas que de pronto vivimos. 

Suena fuerte eso de hacerse responsable de su propia vida, comprometerse, pero ese es el camino que hemos elegido. No al victimismo, no al miedo, no a la obscuridad.  Seamos en realidad ese faro de luz que otros puedan mirar cuando se sienten perdidos. Estemos ahí para servir de apoyo. Sin juzgar. Sólo servir.

Porque cada uno tiene su camino, su verdad y su forma y tiempo para llevar a cabo lo que se propone. Y si lo hacemos con real compasión en nuestros corazones, eso se reflejará en nuestra vida.  Nos dará tranquilidad, sosiego, felicidad, tranquilidad. Veremos las cosas con la mirada que tuvimos en un inicio y que de pronto olvidamos. 

¿Y tus ojos cómo ven las situaciones? ¿Cómo ves tu vida? ¿En realidad es la tuya?  ¿La que quieres vivir, o la que otros quieren que vivas?

Siempre es buen momento para reflexionar y comprobar que nos encontramos en el camino de nuestra maestría… o si continuamos escribiendo una lista de “propósitos para el año nuevo” con la que sólo nos engañamos, o con la cual nos gusta jugar a que estamos comprometidos, pues nunca se lleva a cabo.

Te agradezco que hayas visitado este espacio y te mando un saludo Desde Aquí...

Silvia Limón